Hechos 4:32-5:11
Introducción:
Génesis 4:3-5 “Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4 Y Abel trajo también de los pri- mogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Je- hová con agrado a Abel y a su ofrenda; 5 pero no miró con agra- do a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante”.
Salmos 24:1 “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan”.
Salmos 50:10, 12 “Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares de ani- males en los collados...12 Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud”.
1 Crónicas 29:12 “Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos”.
1. Sin comparación
2 Corintios 10:12 “Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos”.
Hebreos 12:1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,”
2 Corintios 5:10 “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”.
2. De corazón
2 Corintios 9:7-8 “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;”
Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”.
Marcos 12:30 “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”.
2 Corintios 9:7-8 “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;”
3. Con confianza
Conclusión: