1 Samuel 18:5-29
Introducción:
1. La envidia produce ira. (18:5-9)
A. La envidia no permite una visión clara.
Job 5:2 “Es cierto que al necio lo mata la ira, Y al codicioso lo consume la envidia”.
Santiago 3:16 “Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa”.
B. La envidia nos impide ver las consecuencias.
2. La envidia produce violencia. (18:10,11)
A. La envidia no permite ayuda.
1 Corintios 13:4 “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;”
B. La envidia provoca acciones destructivas.
Proverbios 27:4 “Cruel es la ira, e impetuoso el furor; Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?”
3. La envidia produce temor. (18:12-19)
A. Temor porque Dios estaba con David.
Mateo 10:28 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”.
B. Temor porque el pueblo amó a David.
4. La envidia produce paranoia. (18:20-27)
A. Paranoia porque pensó que David se convertiría en su enemigo.
Marcos 10:7-8 “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, 8 y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno”.
B. Saúl, en su paranoia, quiso eliminar a David.
Conclusión: