Gálatas 5:24-26
Introducción:
Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
1. La posición del creyente espiritual. (v.24)
A. Reconocer quién es el dueño.
- Hemos sido comprados por Cristo.
Hechos 20:28 “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre”.
1 Corintios 6:19-20 “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.
- Estamos en Cristo.
2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
Efesios 2:13 “Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo”.
B. Rechazar la derrota.
- Tenemos una posición de victoria.
Gálatas 5:17
Romanos 8:12-13 “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis”.
Romanos 6:6 “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado”.
Filipenses 4:8-9 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros”.
- Tenemos una posición de permanente.
2. El poder disponible para el creyente espiritual. (v.25)
A. El vive creyente en el espíritu.
Gálatas 5:16
Romanos 8:10 “Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia”.
B. El creyente es guiado por el Espíritu.
Gálatas 5:18
1 Corintios 11:1 “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”.
Mateo 11:29 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;”
C. El creyente camina en el Espíritu.
- Una caminata guida.
Juan 16:13-14 “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber”.
1 Juan 2:20 “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”.
- Una caminata digna.
Colosenses 1:10 “para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;”
Efesios 4:1-3 “o pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;”
3. Tres principios creyente espiritual. (v.26)
Cita: “Cuando es guiado por el Espíritu, el hijo de Dios debe estar dispuesto tanto a esperar como a actuar, a estar preparado tanto para callar como para hablar”. - Lewis Sperry Chafer
A. Vivimos en humildad.
1 Corintios 3:7 “Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento”.
Santiago 4:16 “Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;”
- Perdonar unos a otros.
Efesios 4:32 “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.
- Ser alegres por los demás.
Romanos 12:15 “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”.
- No guardar rencor ni amargura.
Efesios 4:31 “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”.
B. No nos provocamos.
Santiago 3:14-16 “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. 16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa”.
Efesios 6:4 “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”.
C. No tenemos envidia de los demás.
1 Corintios 13:7-8 “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará”.
Conclusión:
1 Tesalonicenses 5:19 “No apaguéis al Espíritu”.